Marrakech, un paraíso muy cerca
La ciudad imperial, que da nombre al actual Marruecos, está ubicada entre las nieves perpetuas del Atlas y la arena caliente del desierto. Esta ciudad amurallada tiene el gran tesoro de su ajetreado y colorista zoco, lugar donde se mezclan bereberes, árabes, nómadas, montañeses y turistas que ven con asombro la gran cantidad de objetos y especias que se venden como si de un gran mercado medieval se tratara. Fuera de la Medina (casco antiguo de la antigua ciudad), Marrakech se alza como una de las ciudades más modernas de Marruecos, con construcciones, oficinas y empresas que recuerdan al estilo occidental. La ciudad cuenta además con varios Monumentos Patrimonio de Humanidad, haciendo de ella una visita turística obligada si se viaja a este país..
Situación geográfica
Está situada entre el desierto del Sáhara, el Anti Atlas y la cordillera del Atlas con montañas de más de 4000 metros que vigilan atentamente la ciudad. En ella habitan más de un millón de personas, la mayoría de ellos de origen bereber, aunque cada vez es más frecuente encontrar grupos de occidentales que se retiran para vivir en la ciudad milenaria (como es el caso del famoso modisto Yves Saint Laurent).
Clima y Temperatura de Marrakech
La temperatura media anual es de unos 19º, llegando hasta los 11º en invierno y los 27º en verano, aunque en estos meses las temperaturas pueden llegar hasta los 40º por lo que es muy conveniente estar bien hidratado. Al tratarse de un clima tipo mediterráneo seco, las lluvias son escasas concentrándose sobre todo en los meses de octubre a mayo, y produciéndose en la mayoría de las ocasiones de forma torrencial.
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Historia de Marrakech
La ciudad fue fundada en 1062 por los monjes guerreros almorávides que procedían del Sáhara. Cincuenta años después se empezó a construir el palacio y la mezquita de la cuidad, encargada a artesanos andaluces, así como los canales subterráneos que irrigaban el gran palmeral por el que es famosa Marrakech. En el siglo XVI, con la llegada de los sadíes, la ciudad empieza a cobrar de nuevo el prestigio que tuvo antaño, dejando como legado obras como la madraza de Ben Youssef, el Palais el-Badi y la las Tumbas de los Sadíes. Marrakech, que una vez fue capital del imperio musulmán en Occidente, ahora es una de las tres ciudades más importantes de Marruecos, junto a Rabat y Casablanca, y perfilándose como uno de los destinos exóticos preferidos por los visitantes de todo el mundo.